El Partido Acción Nacional (PAN) acusó a militantes y simpatizantes de Morena de provocar actos de vandalismo y hostigamiento a turistas durante una protesta contra la gentrificación en las colonias Condesa y Roma, el pasado 4 de julio. Los panistas señalaron que estas acciones representan una pésima señal de bienvenida al nuevo embajador de Estados Unidos en México.
Federico Döring y otros diputados del PAN calificaron los hechos como un “flaco favor” al país, advirtiendo que agredir a visitantes extranjeros podría deteriorar aún más la relación bilateral con Estados Unidos. Además, reprobaron la inacción del Gobierno capitalino, acusando al secretario César Cravioto de ser “una maceta de ornato”.
El diputado migrante Raúl Torres Guerrero rechazó los llamados a la violencia y lenguajes de odio, insistiendo en que la CDMX debe atender la gentrificación con soluciones técnicas, no agresiones. Subrayó que tanto mexicanos en EE.UU. como estadounidenses en México merecen respeto, y llamó a fortalecer una visión de hermandad en Norteamérica.



