El dirigente estatal del PRI en Michoacán y diputado local, Guillermo Valencia Reyes, denunció haber sido víctima de intimidaciones y amenazas que —dijo— han generado temor entre su equipo de trabajo y personas cercanas. A pesar del riesgo, afirmó que continuará con su labor pública y su postura crítica. “Me quieren silenciar, pero no lo van a conseguir; voy a seguir luchando”, expresó.
Valencia reconoció sentir preocupación por la seguridad de su entorno y reveló que algunos colaboradores le han pedido retirarse ante el ambiente de presión. Señaló que cada declaración pública incrementa el nivel de tensión, aunque reiteró que no renunciará a su actividad política. El legislador afirmó que, aun con ajustes en su estrategia, priorizará su integridad personal.
En sus declaraciones, el priista responsabilizó directamente a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, de cualquier incidente que pudiera ocurrirle, y aseguró haber recibido respaldo institucional de la Fiscalía, que le brindó medidas de resguardo. Finalmente, llamó a las autoridades a garantizar condiciones de seguridad para el ejercicio político y la libertad de expresión.



