El Congreso de Nuevo León arrancará este martes un nuevo periodo ordinario de sesiones con un rezago de alrededor de dos mil 200 expedientes y sin un acuerdo político con el Gobierno estatal que permita avanzar en la aprobación del Presupuesto 2026. De acuerdo con información del Poder Legislativo, la mayoría de los pendientes corresponde a reformas al Código Penal, legislación local y procesos de homologación federal que ya se encuentran fuera de plazo.
Entre los temas prioritarios se encuentra la eventual modificación del Presupuesto, condicionada a un acuerdo para autorizar entre ocho mil y 11 mil millones de pesos de deuda, además de casi tres mil millones para un proyecto hídrico en la presa El Cuchillo. También está pendiente la designación de Ulises Carlín como tesorero del Estado y la discusión de la reforma electoral, que deberá resolverse antes de junio para definir reglas de postulación rumbo a la gubernatura de 2027, así como la posible desaparición del Instituto Estatal de Transparencia, asunto que mantiene divididas a las bancadas.
Durante este periodo también podrían retomarse iniciativas rezagadas como la Ley del Registro Público para combatir el despojo, reformas sobre obligaciones alimentarias, arbolado urbano, transfeminicidio y derechos humanos, además de una nueva Ley de Coordinación Metropolitana impulsada desde los ayuntamientos. A ello se suma la reforma judicial, relacionada con la elección de jueces y magistrados, y la creciente preocupación por el bajo nivel de productividad legislativa, ya que apenas poco más del 10 por ciento de las iniciativas presentadas han sido aprobadas, mientras el rezago continúa en aumento.



