En una intensa sesión en el Congreso de Michoacán, el diputado local del PRI, Guillermo Valencia, respondió a las alusiones de la legisladora Sandra Olimpia durante el debate sobre la soberanía nacional y el respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum. Valencia fue enfático al señalar que posee la autoridad moral para opinar sobre la historia política del estado, recordando que él fue el principal crítico de la era de Alfredo Castillo y del plan Michoacán implementado hace 12 años, acciones que incluso lo llevaron a manifestarse en Paseo de la Reforma por causas sociales como Ayotzinapa.
El legislador priista marcó una clara distancia entre su ideología y los personajes señalados por corrupción, asegurando que Alfredo Castillo nunca fue militante del PRI y que su gestión solo dañó la imagen del partido. Valencia precisó que, mientras Castillo cometió el error de «oficializar» al crimen mediante la entrega de armas, fue bajo la administración de Leonel Godoy Rangel cuando realmente se «entregó» el estado a los grupos delictivos, una distinción que, según el diputado, es fundamental para entender la crisis de seguridad actual.
Durante su intervención, Valencia subrayó que su trayectoria se ha mantenido congruente con los principios de su partido y no con intereses personales, lo que le permite señalar los errores de cualquier bando. «Me he mantenido congruente, no conforme a los intereses de mi chamba, sino a los ideales consagrados en los estatutos de mi partido», afirmó ante la tribuna, retando a quienes intentan vincularlo con las omisiones del pasado gubernamental en Michoacán.
Finalmente, el diputado hizo un enérgico llamado a que la justicia alcance tanto a Alfredo Castillo como a Leonel Godoy y a todos aquellos «corruptos que entregaron el estado al crimen organizado». Valencia concluyó advirtiendo que la situación de violencia que hoy padecen las y los michoacanos solo podrá revertirse mediante una verdadera aplicación de la ley contra quienes permitieron el avance de la criminalidad, siendo esta la única luz de esperanza para la entidad.



