La plataforma digital Votantes presentó su más reciente evaluación legislativa, destacando el desempeño, los acuerdos parlamentarios, la gestión social y el impacto partidista de las integrantes de la LXVI Legislatura. Este ejercicio ciudadano evalúa el trabajo de las representantes en el Senado de la República, midiendo su eficiencia e influencia en la agenda nacional, posicionando en los primeros lugares a perfiles de diversas fuerzas políticas que lideran el debate público en el país.
El listado es encabezado por Laura Itzel Castillo de Morena, representante del Estado de México, quien se posiciona en el primer sitio con un destacado 59.0% de aprobación. Muy de cerca, en la segunda posición, se encuentra la senadora por Baja California, Julieta Ramírez, también de Morena, con un 58.5%. El tercer peldaño lo ocupa Liliy Téllez del Partido Acción Nacional (PAN), representante del Estado de México, quien alcanza un 56.1% de valoraciones positivas por su labor.
En la cuarta posición de este ranking se ubica Ruth González del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), representante de San Luis Potosí, sumando un 54.3%. El quinto lugar pertenece a Susana Zatarain del PAN, por Baja California Sur, con un 52.8%; seguida muy de cerca en el sexto puesto por la senadora de Guerrero, Beatriz Mojica de Morena, quien logra consolidar un 50.0% redondo en esta evaluación ciudadana.
El top diez de las legisladoras mejor evaluadas se completa con Olga Sosa de Morena, representante de Tamaulipas, en el séptimo sitio con un 48.6%; Laura Esquivel del PAN, por el Estado de México, en el octavo lugar con un 46.1%; Yeidckol Polevnsky del Partido del Trabajo (PT), también representando al Estado de México, en la novena posición con 44.0%; y finalmente Carolina Viggiano del Partido Revolucionario Institucional (PRI), por Hidalgo, en el décimo escalón con un 42.2%.
Este ranking de la plataforma Votantes refleja el panorama político actual dentro de la Cámara Alta, donde las mujeres continúan ganando terreno en la toma de decisiones clave para la nación. Los criterios analizados demuestran que, más allá de los colores partidistas, la ciudadanía premia la constancia legislativa, la capacidad de generar consensos y el compromiso real con las demandas sociales de sus estados de origen.



