Un grupo de aproximadamente 80 empleados de base del Congreso de Jalisco renunció al Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Legislativo, citando pérdida de confianza en su líder, César Íñiguez González. Los afectados anunciaron su intención de crear una nueva organización sindical que busque mayor transparencia y rendición de cuentas.
La salida masiva ocurre en un contexto de tensión y críticas hacia la dirigencia, marcada por acusaciones de nepotismo y manejo opaco de recursos. En febrero se reveló que tres familiares de Íñiguez ocupaban cargos con altos salarios dentro del Congreso, lo que intensificó el descontento entre los sindicalizados.
César Íñiguez, que ha justificado aumentos en la nómina y ha enfrentado cuestionamientos sobre la administración de recursos, podría ver debilitado su liderazgo con la creación de esta nueva organización. La medida representa un paso significativo en la demanda de mayor transparencia dentro del Poder Legislativo de Jalisco.



