En la tribuna del Congreso del Estado, la diputada Sandra Garibay exigió atención inmediata a la grave crisis económica y de seguridad que enfrentan los citricultores y jornaleros de Apatzingán, quienes –dijo– han sido ignorados durante años. La legisladora recordó que la protesta de lanzar limones a la carretera fue un mensaje claro del hartazgo por los bajos precios, la falta de apoyo y los riesgos de violencia a los que se enfrentan diariamente en las huertas.
Garibay, quien tomó la palabra pese a no estar enlistada en la sesión, advirtió que no permanecerá callada frente al abandono del campo michoacano y llamó al Congreso a actuar con responsabilidad. “Es fundamental que sumemos esfuerzos para fortalecer la seguridad en las regiones productivas y garantizar condiciones justas para las familias trabajadoras que aportan a la economía estatal y nacional”, subrayó.
De cara a la próxima Sesión Solemne en Apatzingán, la legisladora pidió que no se convierta en un acto vacío, sino en un espacio para reflejar la lucha y la esperanza de los productores. Aseguró que no representa intereses personales ni partidistas, sino “la voz de un pueblo cansado, digno y trabajador”.



