La diputada federal Ariana Rejón Lara denunció que, por primera vez desde la expropiación petrolera, Pemex decidió no otorgar incremento salarial a jubilados y pensionados, afectando a más de 100 mil personas que dedicaron su vida al servicio de la empresa y del país. “Este gobierno quebró a Pemex y ahora también le da la espalda a sus jubilados”, declaró la legisladora priista, acompañada por el coordinador parlamentario Rubén Moreira.
Rejón Lara calificó la decisión como un acto de injusticia histórica y moralmente inaceptable, al dejar fuera del ajuste salarial a jubilados, pensionados, trabajadores de confianza y más de 45 mil viudas que dependen de ese ingreso. Mientras los trabajadores activos recibirán un aumento del 4.5 por ciento, los jubilados “no verán ni un peso más”, acusó. La diputada señaló que las pensiones no son un privilegio, sino un derecho adquirido que debe actualizarse conforme al salario y la inflación.
La legisladora por Campeche advirtió que esta medida podría sentar un precedente negativo para otras instituciones públicas, como el IMSS o el ISSSTE, y responsabilizó al gobierno federal por la crisis financiera de Pemex, que arrastra una deuda superior a 500 mil millones de pesos. Por su parte, Moreira aseguró que la petrolera vive una crisis que se agrava por la falta de capacidad en su administración, al tiempo que expresó la solidaridad de la oposición con los trabajadores afectados y criticó el fracaso de la política energética actual.



