La zona metropolitana del Valle de México enfrenta un programa de ordenación impulsado por Morena que pondría en riesgo la propiedad privada. De acuerdo con la alerta difundida por Diego Garrido, la iniciativa busca decidir sobre el patrimonio que construyeron las familias y abriría la puerta a nuevos impuestos y a la expropiación.
El plan contempla siete medidas clave. Primero, un nuevo impuesto por tener terreno sin construir o inmuebles deshabitados. Segundo, aumentos al predial tomando como referencia el valor comercial de la propiedad. Y tercero, la posibilidad de una venta forzosa en subasta pública si la autoridad considera que se está subutilizando un terreno.
Cuarto, se crearía un nuevo organismo de gobierno encargado de recuperar predios deshabitados o subutilizados. Quinto, se plantean cambios de uso de suelo que permitirían construcciones más altas y densas junto a viviendas actuales. Sexto, se vendería suelo al mejor postor para permitir más pisos de los autorizados, y séptimo, se establecerían límites al precio al que se podría vender un inmueble en determinadas zonas.
Ante ello, se exige transparencia, certeza jurídica y respeto a la propiedad privada. La gentrificación y la planeación urbana no pueden convertirse en una amenaza para el patrimonio familiar que con esfuerzo han construido miles de hogares.



