Antes de decir este discurso, puse mucha atención a La Mañanera que se dio el día de hoy. Y la parte más lamentable creo que es cuando nos hacen las comparaciones de quién llevó más gente a ver a los ex presidentes de Acción Nacional o quién llevó más gente por Morena a Ciudad Juárez. Es muy lamentable que hasta ese nivel estemos llegando.
Es muy lamentable que el evento de ayer, más que un ejercicio de rendición de cuentas de la titular del Poder Ejecutivo, pareció más un acto de partido. Y México no necesita actos de partido. México necesita actos de Estado.
Nosotros lo volvemos a dejar muy claro. Mientras las familias exigen seguridad, resultados y respuestas, el gobierno sigue buscando cómo superar una crisis política y cómo sacudirse de graves acusaciones que pesan sobre algunos de sus protegidos.
Desde Movimiento Ciudadano lo volvemos a dejar claro. Es un hecho que se debe defender la soberanía nacional. Nadie en su sano juicio podría estar en contra de ello, porque la soberanía es un principio fundamental de nuestra historia, de nuestra Constitución y de nuestra identidad como nación.
Pero también es indispensable mirar hacia adentro y reconocer lo que no está funcionando. Porque defender la soberanía no significa cerrar los ojos ante los problemas internos. Defender la soberanía tampoco significa utilizar el patriotismo como escudo.
Defender la soberanía implica fortalecer nuestras instituciones, combatir la corrupción, garantizar la seguridad y hacer valer el Estado de Derecho.
Ahí está el caso de Rocha Moya, ahí están los señalamientos públicos que han trascendido dentro y fuera de México, ahí están las preguntas que millones de ciudadanos siguen esperando que se respondan.
Y frente a ello vemos silencio, vemos protección política, vemos una estrategia permanente para desacreditar cualquier crítica en lugar de investigar los hechos.
México merece que sus gobiernos asuman su responsabilidad, que den resultados, que enfrenten los problemas y que respeten la ley. Incluso cuando se trate de funcionarios del mismo partido político del gobierno.


