• Desde el Consejo de Europa, Haces planteó cuatro desafíos que requieren una respuesta parlamentaria global: comercio justo, derechos humanos, inteligencia artificial y diálogo.
• El legislador mexicano sostuvo que el comercio debe generar empleos dignos, fortalecer cadenas productivas y garantizar derechos laborales.
• Advirtió que ningún país puede responder solo a los grandes cambios globales y llamó a los parlamentos a construir acuerdos incluso cuando los gobiernos encuentran dificultades para hacerlo.
Estrasburgo, Francia a 30 de Septiembre de 2026. – El diputado federal Pedro Haces Barba llamó desde el Consejo de Europa a construir una respuesta parlamentaria global frente a las tensiones geopolíticas, el proteccionismo, la desigualdad y una revolución tecnológica que avanza más rápido que la capacidad de los gobiernos para regularla.
Durante su participación ante parlamentarias y parlamentarios reunidos en Estrasburgo, Haces sostuvo que el escenario internacional obliga a superar respuestas aisladas y planteó cuatro desafíos que requieren cooperación: construir un comercio justo, defender los derechos humanos, gobernar la inteligencia artificial y recuperar el diálogo.
Comercio sí, pero con trabajo digno
Haces advirtió que la incertidumbre internacional no debe conducir a una fragmentación de la economía mundial y defendió el comercio como una herramienta de prosperidad, siempre que sus beneficios alcancen también a quienes trabajan.
“Debemos defender el comercio, pero no cualquier comercio: uno que genere empleos dignos, fortalezca las cadenas productivas y garantice derechos laborales.”
El legislador mexicano sostuvo que la prosperidad no puede desvincularse de los derechos humanos ni del trabajo digno y señaló que éstos deben mantenerse como un piso común independientemente de las circunstancias económicas o políticas.
Gobernar la inteligencia artificial, no detenerla
Haces Barba puso especial énfasis en el impacto de la inteligencia artificial y reconoció su capacidad para transformar positivamente las economías y las democracias, pero advirtió también sobre los riesgos de profundizar desigualdades, desplazar empleos, amplificar la desinformación y vulnerar derechos.
Desde el Consejo de Europa —donde surgió el primer tratado internacional jurídicamente vinculante sobre inteligencia artificial— sostuvo:
“Nuestra responsabilidad no es detener la tecnología. Es conseguir que la tecnología avance sin dejar atrás a la humanidad.”



