El Partido Revolucionario Institucional (PRI) rechazó categóricamente el llamado a la unidad nacional realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum, calificándolo como un intento de «confundir y engañar» a los ciudadanos. A través de un comunicado emitido por su líder nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, el partido opositor sostuvo que la convocatoria, bajo el argumento de defender a los migrantes en Estados Unidos, es en realidad un distractor para proteger a funcionarios de Morena presuntamente vinculados con el crimen organizado.
El dirigente del tricolor afirmó que el verdadero objetivo del Gobierno Federal es construir un «blindaje político» ante las crecientes investigaciones de agencias de seguridad estadounidenses. De acuerdo con Alejandro Moreno Cárdenas, la justicia internacional mantiene bajo la mira a diversos gobernantes, legisladores y familiares del expresidente Andrés Manuel López Obrador, acusados de supuesta complicidad, financiamiento ilícito y entrega de territorios a los cárteles de la droga.
Asimismo, el partido denunció que la política migratoria de los últimos ocho años desmanteló los programas de apoyo y degradó la red consular en el extranjero. El PRI argumentó que la administración oficialista utiliza el discurso de la soberanía nacional para encubrir una crisis de gobernabilidad, el desplazamiento interno forzado por la violencia y las consecuencias económicas derivadas de tensiones en la renegociación del T-MEC debido a la tolerancia hacia el narcotráfico.
Finalmente, la dirigencia del PRI exigió que Morena sea catalogado legal y políticamente como un «cártel del crimen organizado» y una organización terrorista, en consonancia con las recientes declaraciones de Estados Unidos sobre las bandas transnacionales. Alejandro Moreno Cárdenas aseguró que su partido no validará «un cierre de filas en nombre de una falsa soberanía» y que mantendrá su postura de frente contra el régimen para exigir justicia, paz y seguridad para el país.



