Ante la autorización del incremento de casi el 10 por ciento a las tarifas del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua y Alcantarillado (SIAPA), la Diputada Marta Arizmendi Fombona anunció que se hará una revisión permanente del manejo de los recursos de esta institución y cuantas veces sea necesario, se citará a comparecer a las autoridades ante el Congreso del Estado.
Nuevamente, la Legisladora de Morena señaló su rechazo al aumento en las tarifas de agua impulsado desde Movimiento Ciudadano y otras fuerzas políticas en el Congreso del Estado, ya que afecta sustancialmente la economía de los usuarios a este servicio. «Un gobierno divorciado del pueblo, es un gobierno sin rumbo», sentenció.
Agregó que no hay justificación para traicionar al pueblo y cobrar más por este servicio, por ello se sumará a las acciones jurídicas que emprenda el partido Morena para revertir ese incremento, pero desde el Congreso del Estado se auditará cada peso que reciba y gaste el SIAPA.
El propósito, dijo, es que como representantes populares, las y los diputados están obligados a dar respuesta a los ciudadanos que fueron traicionados ante este aumento. «Vamos a seguir del lado del pueblo, porque el pueblo no olvida, porque no se puede callar en estas traiciones que son ofensivas e insultan a la población de Jalisco y todo, lo reitero, maquinado por MC».
Lamentó que se cobre más por el mal servicio que presta el SIAPA, cuando no hay agua en colonias o la reciben sucia.
«No se puede cobrar más sin proyectos específicos, sin una planeación a mediano y largo plazo, porque la planeación a corto plazo era robar a las familias de Jalisco. Sin transparentar. lógicamente, la aplicación de estos recursos públicos y en donde se tiene una institución pública también creada, pero con excesos de privilegios, con exceso de presupuesto y por supuesto con unos salarios exorbitantes», refirió la Diputada Arizmendi Fombona.
Por último, recordó que su oposición a estos aumentos también quedaron registrados cuando fue Regidora en el Ayuntamiento de Tonalá, ya que el agua es un derecho y no un negocio.



