La diputada federal Lorena Piñón Rivera, del PRI, calificó la nueva Ley Aduanera como un instrumento de control político y opacidad administrativa que, lejos de modernizar el sistema, lo convierte en “trincheras de control financiero y burocrático”. Durante su intervención en el Pleno de la Cámara de Diputados, advirtió que la reforma impone una lógica punitiva y militarizada, contraria a las recomendaciones de la OCDE, Banco Mundial y la Organización Mundial de Aduanas, y carga toda la responsabilidad sobre los agentes aduanales, tratándolos como posibles delincuentes.
La legisladora veracruzana señaló que el esquema sancionador es desproporcionado, con multas de hasta el 300% del valor de la mercancía, lo que afecta la competitividad nacional, eleva costos y obstaculiza la logística. Asimismo, criticó la militarización de los puertos, especialmente el Puerto de Veracruz, advirtiendo que no garantiza seguridad sino opacidad, y afectará a PYMES, exportadores agroalimentarios e industriales, quienes enfrentarán más trámites y menos certidumbre.
Piñón Rivera contrastó la medida con tendencias internacionales, señalando que mientras otros países digitalizan aduanas y facilitan el comercio, México regresa a un modelo de vigilancia y permisos restrictivos. Reiteró que el PRI votará en contra porque la ley no combate la corrupción, complica los procesos y militariza la gestión aduanal, enfatizando que Veracruz necesita puertos abiertos, transparencia y confianza institucional, no obstáculos adicionales.



