El Congreso del Estado de Tlaxcala fue escenario de controversia luego de que la presidenta de la Mesa Directiva, Maribel León Cruz (PVEM), rechazara la solicitud de la diputada panista Miriam Martínez Sánchez para rendir un minuto de silencio en memoria del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, asesinado el fin de semana.
Martínez lamentó la negativa del Pleno, calificándola como una muestra de falta de empatía institucional, mientras que la diputada priista Blanca Águila consideró el rechazo como un acto de cerrazón política. Ambas legisladoras exigieron un gesto de respeto ante el asesinato de una autoridad electa, apelando a la solidaridad entre poderes públicos.
León Cruz argumentó que el orden del día ya estaba aprobado, por lo que propuso realizar el homenaje al finalizar la sesión, postura que generó inconformidad entre legisladores y asistentes. La decisión evidenció las tensiones políticas dentro del Congreso local, donde las diferencias partidistas se impusieron sobre el llamado a la unidad y la sensibilidad institucional.



