Durante la comparecencia del secretario de Gestión Integral del Agua, Ernesto Marroquín Álvarez, y del director del SIAPA, Antonio Juárez Trueba, la diputada Yussara Canales, del Partido Grande Ecologista de México, acusó a ambos funcionarios de guardar silencio frente a los cuestionamientos sobre la crisis hídrica en Jalisco. Señaló que el primer informe presentado no logra ocultar el deterioro estructural del sistema de abastecimiento y saneamiento en la entidad.
Canales advirtió que, mientras las autoridades muestran cifras y anuncios optimistas, miles de familias viven una realidad marcada por tandeos, cortes prolongados y dudas sobre la calidad del agua que reciben. Recordó que cerca de 400 mil personas en la zona metropolitana enfrentan interrupciones constantes del servicio, generando riesgos a la salud y profundizando la incertidumbre en colonias de Tonalá, Tlaquepaque, Guadalajara, Zapopan y otros municipios del interior del estado.
La legisladora cuestionó que la ciudadanía pague tarifas más altas por un servicio cada vez más deficiente, mientras persisten problemas de abasto, contaminación, drenajes saturados y falta de inversión en municipios como Puerto Vallarta, Tlajomulco, Autlán y Lagos de Moreno. “No puede haber jaliscienses de primera y de segunda”, afirmó, al señalar la necesidad de garantizar acceso igualitario al agua sin importar la región.
En su posicionamiento, Canales sostuvo que el agua no es un asunto técnico, sino un tema de justicia social, y exigió acciones inmediatas para garantizar servicio digno, continuo y de calidad. Advirtió que no permitirá que el acceso al agua se convierta en un privilegio ni que se normalice la precariedad hídrica que —dijo— ha afectado por décadas a miles de familias jaliscienses.



