Ricardo Salinas Pliego, fundador de Grupo Salinas y uno de los hombres más ricos de México, consolidó su poder mediático en 1993 tras la adquisición de la televisora pública Imevisión (ahora TV Azteca) por 650 millones de dólares. Este proceso ha sido objeto de controversia debido a un préstamo sospechoso de 29.7 millones de dólares otorgado por Raúl Salinas de Gortari, hermano del entonces presidente, para facilitar la compra. A lo largo de los años, el empresario ha utilizado su brazo mediático para promover ideales conservadores y proteger los intereses de su conglomerado, el cual abarca sectores como banca, telecomunicaciones y energía.
Durante los sexenios de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, Grupo Salinas se benefició de contratos millonarios y concesiones estratégicas. Destaca el papel de Ninfa Salinas Sada, quien siendo senadora votó a favor de reformas energéticas que beneficiaron directamente a las empresas familiares, como Grupo Dragón. Asimismo, el grupo ha sido señalado por adquisiciones cuestionadas, como la de Grupo Fertinal, y por recibir créditos preferenciales de la banca de desarrollo federal.
En la actualidad, Salinas Pliego enfrenta un panorama legal complejo marcado por una deuda fiscal que supera los 32 mil millones de pesos, originada en auditorías del SAT que datan de 2008. El grupo ha empleado diversas estrategias legales para retrasar los pagos, incluyendo recursos de amparo ante la Suprema Corte y la inhabilitación de jueces. Recientemente, tribunales han autorizado a inversionistas extranjeros a ejecutar el cobro de adeudos por 580 millones de dólares de TV Azteca, mientras el empresario alterna ataques retóricos contra el gobierno con propuestas de negociación para saldar sus compromisos legales.



