La Cámara de Diputados aprobó en lo general, con 458 votos a favor, la reforma al artículo 127 constitucional que limita las pensiones y jubilaciones de exfuncionarios. El dictamen establece que estos beneficios no podrán superar el 50 por ciento del sueldo del titular del Ejecutivo federal, con el objetivo de eliminar los llamados privilegios en el servicio público.
Durante la discusión, el diputado José Alejandro Peña Villa se pronunció a favor del dictamen y sostuvo que la reforma busca reducir excesos heredados de administraciones pasadas. En tribuna, afirmó que existe respaldo ciudadano para frenar las llamadas “pensiones doradas”, al señalar que durante años se permitieron jubilaciones que superaban incluso el millón de pesos, beneficiando a una minoría en detrimento de la mayoría de la población.
El legislador también contrastó el modelo actual con reformas previas impulsadas por gobiernos del PRI y PAN, al asegurar que estas aumentaron las semanas de cotización sin priorizar a los trabajadores. En ese sentido, defendió que la actual reforma forma parte de una política orientada a disminuir privilegios y fortalecer la equidad en el sistema público, aunque el proyecto aún deberá continuar su proceso legislativo para su aprobación definitiva.



