El Congreso de Quintana Roo aprobó el Plan B de la reforma electoral promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con el objetivo de reducir privilegios en el sistema político y redirigir recursos públicos hacia programas sociales y obras de infraestructura en beneficio de la población.
Durante la sesión ordinaria número 18, la XVIII Legislatura respaldó modificaciones a diversos artículos constitucionales en materia de integración de ayuntamientos, límites al presupuesto de congresos locales, paridad de género y regulación de remuneraciones en organismos electorales, como parte de un rediseño institucional orientado a la austeridad.
Con esta reforma, se prevé generar ahorros significativos que permanecerán en las haciendas estatales y municipales, además de fortalecer principios como la paridad, la igualdad sustantiva y la perspectiva de género en la integración y funcionamiento de los órganos legislativos locales.



